Mirando hacia el futuro, el comité de Premios Maya reafirmó su misión de descubrir la excelencia. Este trigésimo aniversario marca el cierre de un ciclo y el inicio de nuevas oportunidades. La velada concluyó exitosamente con un networking magistral.
El pasado viernes 14 de agosto de 2026 se llevó a cabo la trigésima verisión de Premios Maya 2026. El evento, que se ha consolidado a lo largo de tres décadas como el máximo galardón a la excelencia empresarial, artística y mediática del país, eligió como escenario de esta histórica velada a las exclusivas instalaciones del Urubó Golf Country Club, ubicado en la pujante ciudad de Santa Cruz de la Sierra. Este trigésimo aniversario no solo representó una ceremonia de entrega de estatuillas, sino un verdadero hito en la historia corporativa y cultural de Bolivia.
Durante treinta años ininterrumpidos, los Premios Maya han actuado como un faro de inspiración, visibilizando el esfuerzo, la resiliencia y la innovación de quienes impulsan el desarrollo integral de la nación. La elección del Urubó Golf Country Club para albergar esta gala de aniversario no fue una coincidencia. Este majestuoso recinto, conocido por su sofisticación y su entorno natural inigualable, proporcionó el marco perfecto para recibir a más de quinientos invitados especiales, entre los cuales se encontraban altos ejecutivos, autoridades, celebridades, filántropos y figuras clave del ecosistema empresarial boliviano e internacional. La alfombra roja, desplegada bajo el cálido cielo cruceño, fue el preámbulo de una noche diseñada meticulosamente para deslumbrar y honrar el legado de una institución que ha crecido a la par del progreso de nuestro país.
El impacto de los Premios Maya en el tejido empresarial de Bolivia es innegable. A lo largo de estas tres décadas, el galardón ha evolucionado, adaptándose a las nuevas realidades del mercado y reconociendo no solo el éxito financiero, sino también el firme compromiso con el desarrollo del país.
La velada conmemorativa estuvo repleta de momentos emotivos y discursos inspiradores que resonaron profundamente entre los asistentes.
Además del importante sector corporativo, los Premios Maya mantuvieron su compromiso inquebrantable con la cultura y las artes, premiando a los talentos que, con su extraordinaria obra, elevan el nombre de Bolivia más allá de sus fronteras. Desde músicos y cineastas hasta comunicadores y grandes plataformas de medios digitales. La producción del evento no escatimó en recursos técnicos y creativos; con una iluminación de vanguardia, un sonido impecable y actuaciones musicales en vivo que amenizaron la noche, la gala alcanzó estándares internacionales.
Mirando hacia el futuro, el comité de Premios Maya reafirmó su misión de descubrir la excelencia. Este trigésimo aniversario marca el cierre de un ciclo y el inicio de nuevas oportunidades. La velada concluyó exitosamente con un networking magistral.




































