Uno de los principales aportes identificados durante la capacitación fue la posibilidad de delegar en la inteligencia artificial tareas repetitivas que demandan tiempo, permitiendo que los ejecutivos concentren sus capacidades en actividades de mayor valor.
AD Bomesco llevó adelante el primer taller de su comunidad empresarial, una jornada de capacitación desarrollada el 9 de septiembre en el Hotel Renova, orientada a fortalecer las capacidades de ejecutivos y colaboradores en el uso estratégico de la inteligencia artificial. La actividad buscó acercar herramientas prácticas que permitan optimizar procesos, mejorar la toma de decisiones y responder de manera más efectiva a los nuevos desafíos del entorno corporativo.
Durante ocho horas, los participantes compartieron conocimientos y experiencias en torno a la aplicación de estas tecnologías, con el propósito de complementar las soluciones tecnológicas que ofrece AD Bomesco con orientación y metodologías que puedan ser aplicadas en el ámbito laboral. La iniciativa apunta a consolidar una comunidad de aprendizaje que acompañe a las empresas en la incorporación responsable de la inteligencia artificial y en la identificación de oportunidades para mejorar su desempeño.
El taller estuvo a cargo de Rocío Zelada, mentora y docente internacional, quien desarrolló la temática “Inteligencia Artificial para el liderazgo estratégico: del dato a la decisión”. La especialista destacó la importancia de que los ejecutivos conozcan y utilicen estas herramientas, no solo por sus beneficios en productividad, sino también para comprender sus riesgos y promover un uso ético y adecuado dentro de las organizaciones.
Uno de los principales aportes identificados durante la capacitación fue la posibilidad de delegar en la inteligencia artificial tareas repetitivas que demandan tiempo, permitiendo que los ejecutivos concentren sus capacidades en actividades de mayor valor. El análisis crítico, la preparación de presentaciones para la alta dirección, la evaluación de alternativas y la anticipación de posibles riesgos son algunas de las áreas en las que estas herramientas pueden contribuir a una gestión más estratégica.
Zelada también señaló que el temor o la falta de familiaridad con la tecnología pueden convertirse en barreras para su adopción, especialmente entre profesionales con amplia trayectoria. Frente a ello, planteó la necesidad de asumir estos cambios con curiosidad, apertura y disposición para aprender continuamente, considerando que la rápida evolución de la inteligencia artificial obliga a mantenerse en constante actualización. En ese sentido, espacios de formación como el impulsado por AD Bomesco permiten que los ejecutivos exploren estas tecnologías junto a sus pares y encuentren nuevas oportunidades para incorporarlas a sus actividades profesionales.




































